Sathya Sai Baba nació el 23 de noviembre de 1926 en una aldea del sur de la India. A temprana edad se convirtió en un maestro espiritual para sus compañeros de estudios, vecinos y familiares. En 1940, a los 14 años, declaró públicamente que su misión comprendía al mundo entero. Su vida dedicada al servicio al prójimo ha inspirado a más de doscientos millones de personas alrededor del mundo a volverse hacia lo espiritual y llevar una vida llena de sentido y propósito, a través de la transformación de la mente y del corazón.

Sus enseñanzas universales y atemporales, que él predica con su ejemplo, atraen a buscadores espirituales de todos los caminos. Sai Baba explica que su misión es lograr la elevación de la conciencia espiritual de la humanidad, basándose en el amor hacia todos los seres sin distinción de creencias, raza, sexo o nacionalidad. Declara que no ha venido a fundar una nueva religión y que sus seguidores no deben abandonar su fe, sino transformarse en mejores cristianos, judíos, musulmanes, budistas, etc., poniendo en práctica los principios de la religión que profesan en la vida diaria. Él enseña que todos son caminos válidos para llegar a la misma meta, e inspira a vivir reconociendo la “unidad que subyace en la aparente diversidad”. Tanto a aquellos que no profesan ninguna religión como a los que sí lo hacen, los inspira a ser mejores personas, poniendo en práctica en la vida diaria los Valores Humanos fundamentales.

Algunos lo consideran como un hombre de milagros, por las incontables curaciones y materializaciones que lleva a cabo diariamente. Otros como un gran sabio, por el conocimiento que demuestra de los temas más diversos y de los secretos más recónditos del corazón de cada persona. Muchos lo reverencian como una encarnación divina por el infinito amor y compasión que manifiesta. Lo cierto es que millones de personas de todo el mundo lo consideran un maestro espiritual por su incansable tarea de guiarlos a la más alta de las metas; la respuesta a la pregunta ¿Quién soy yo?

Cada día, miles de peregrinos visitan su Ashram (lugar de retiro espiritual), Prasanthi Nilayam, que significa morada de la paz suprema. Sai Baba interactúa con todos en una relación de corazón a corazón. Entre él y sus seguidores, afirmó, no existen intermediarios. Por más de setenta años se ha presentado ante ellos para ofrecerles amor, paz, guía e inspiración.

 Sathya Sai Baba dejó su cuerpo el 24 de abril de 2011, Su legado es el Amor.